Tantos años paso sin comer, que el día que pudo tener un pavo para él solo, no lo compartió con nadie, ni con las personas que tanto amaba, sólo la muerte logró lo que ni Dios ni el diablo pudieron… obtener un pedazo del guajolote de Macario.
Macario es una de esas películas que así sean de hace mucho tiempo nos transporta de cierta manera a la actualidad, es una de esas historias a las que el paso del tiempo no le afecta, pues aun vemos que en ciertas partes de México la Iglesia sigue siendo superior a las autoridades, quien cede el poder al clero y cuando éste se equivoca la ley se hace de la vista gorda, permitiendo abusos y violentando gente inocente.
Durante la película podemos ver como la pobreza es algo que ha afectado constantemente a los mexicanos, y el hambre despierta en algunas personas esa personalidad escondida, la escena donde la mujer del protagonista roba el guajolote, muestra la desesperación de una mujer honrada que soporta los abusos y los desplantes de la clase alta, para complacer a su marido con un capricho que todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido y lo suyo era un guajolote para él solo, para saciar su hambre, esa hambre que dijo haber tenido durante toda su vida.
Bien dicen que la gente humilde es astuta, y Macario no fue la excepción, ya que al buscar un lugar para comer tranquilo, se encontró al diablo que lo quiso engañar aprovechándose de su pobreza, después de negarse, se encontró a Dios que quiso probar su nobleza, pero tanta era su hambre que ni él lo pudo convencer, hasta que se le apareció la muerte, por lo que Macario al suponer que era su fin, le dio la mitad de su totol, para que así comieran a la par y tuviera tiempo suficiente para disfrutar el manjar, la muerte como agradecimiento le regalo guaje lleno de agua que podía curar, salvar de la muerte a los moribundos.
Después de hacer un trueque inconsciente con la muerte, y los milagros hechos por las gotitas, Macario se volvió famoso y toda la gente lo buscaba, esto provoco los celos del médico del pueblo, quien hizo ese llamado a la autoridad, llamada iglesia y la santa inquisición que buscaba por todos lados algo que no vaya con sus principios para volverlo diabólico o simplemente chantaje, es así como castigaba a los supuestos brujos o charlatanes, que con el simple hecho de ser señalado como alguno de estos dos, era castigo seguro, aun cuando tu alma sea buena y solo buscaras hacer el bien, así lo vivió el personaje, quien fue juzgado por ellos.
Ya lo dicen, cuando te toca te toca, y este fue el motivo para que Macario no pudiera salvar al hijo del virrey de la muerte, ya que como lo dijo la misma catrina, cada quien tiene su tiempo y ante las decisiones supremas, nada se puede hacer, solo irse en paz, y es así como nadie se escapa de morir, Macario creyó que su amistad con la muerte lo salvaría de morir, aunque desde un principio ante su aparición sabia su destino, pero al menos logró probar el ansiado guajolote antes de morir, y como dice el viejo refrán, “El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.”
Por: Raziel Yair Roldán Hernández

Macario es una de esas películas que así sean de hace mucho tiempo nos transporta de cierta manera a la actualidad, es una de esas historias a las que el paso del tiempo no le afecta, pues aun vemos que en ciertas partes de México la Iglesia sigue siendo superior a las autoridades, quien cede el poder al clero y cuando éste se equivoca la ley se hace de la vista gorda, permitiendo abusos y violentando gente inocente.
Durante la película podemos ver como la pobreza es algo que ha afectado constantemente a los mexicanos, y el hambre despierta en algunas personas esa personalidad escondida, la escena donde la mujer del protagonista roba el guajolote, muestra la desesperación de una mujer honrada que soporta los abusos y los desplantes de la clase alta, para complacer a su marido con un capricho que todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido y lo suyo era un guajolote para él solo, para saciar su hambre, esa hambre que dijo haber tenido durante toda su vida.
Bien dicen que la gente humilde es astuta, y Macario no fue la excepción, ya que al buscar un lugar para comer tranquilo, se encontró al diablo que lo quiso engañar aprovechándose de su pobreza, después de negarse, se encontró a Dios que quiso probar su nobleza, pero tanta era su hambre que ni él lo pudo convencer, hasta que se le apareció la muerte, por lo que Macario al suponer que era su fin, le dio la mitad de su totol, para que así comieran a la par y tuviera tiempo suficiente para disfrutar el manjar, la muerte como agradecimiento le regalo guaje lleno de agua que podía curar, salvar de la muerte a los moribundos.
Después de hacer un trueque inconsciente con la muerte, y los milagros hechos por las gotitas, Macario se volvió famoso y toda la gente lo buscaba, esto provoco los celos del médico del pueblo, quien hizo ese llamado a la autoridad, llamada iglesia y la santa inquisición que buscaba por todos lados algo que no vaya con sus principios para volverlo diabólico o simplemente chantaje, es así como castigaba a los supuestos brujos o charlatanes, que con el simple hecho de ser señalado como alguno de estos dos, era castigo seguro, aun cuando tu alma sea buena y solo buscaras hacer el bien, así lo vivió el personaje, quien fue juzgado por ellos.
Ya lo dicen, cuando te toca te toca, y este fue el motivo para que Macario no pudiera salvar al hijo del virrey de la muerte, ya que como lo dijo la misma catrina, cada quien tiene su tiempo y ante las decisiones supremas, nada se puede hacer, solo irse en paz, y es así como nadie se escapa de morir, Macario creyó que su amistad con la muerte lo salvaría de morir, aunque desde un principio ante su aparición sabia su destino, pero al menos logró probar el ansiado guajolote antes de morir, y como dice el viejo refrán, “El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.”
Por: Raziel Yair Roldán Hernández

1 comentarios:
Buen texto, te felicito por eso, peroo además creo que te mereces un reconocimiento adicional por el video que hiciste del aborto, sobre todo porque trabajaste a presión y de manera extraescolar. tu calificación en el texto, es de 8, pero asentaremos el 10, por el esfuerzo adicional
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